La piel y la premenopausia
- natalia lorena figueroa

- 5 may 2024
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Uno de los principales es la reducción en la producción de colágeno y elastina, que son las proteínas responsables de la elasticidad y la firmeza de la piel.
Como resultado, la piel tiende a volverse más delgada y menos elástica, lo que puede llevar a la aparición de arrugas y flacidez.
Además, la disminución de estrógeno también afecta la producción de aceite en la piel.
Algunas mujeres experimentan una disminución en la producción de aceite, lo que puede provocar sequedad y descamación, especialmente en áreas como la cara, cuello y manos.
Por otro lado, otras pueden experimentar un aumento en la producción de aceite, lo que puede provocar piel mixta o incluso grasa, especialmente en la zona T del rostro (frente, nariz y barbilla).
Los cambios hormonales también pueden influir en la aparición de manchas oscuras y pigmentación irregular en la piel, conocidas como melasma.












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